IN THE MOOD FOR LOVE, THE ACT OF KILLING, PATERSON

ERIKA DE LA ROSA SILVA

IN THE MOOD FOR LOVE, PATERSON & THE ACT OF KILLING

Desde que vi la película de IN THE MOOD FOR LOVE por primera vez, supe que ninguna otra película de amor iba a acercarse. Por mucho que la haya visto, o que la recuerde mientras pienso en lo que es realmente el amor, siempre me trae un sentimiento de añoranza pensarla. Cada instante es un cuadro que enmarca las diferentes miradas que existen dentro y fuera de la película sobre lo que realmente simboliza el amor. Para mi parece que los dos personajes principales viven en un mundo de ensueño y que si hubieran consumado su amor este encanto se hubiera acabado para mí. Por que su amor se siente como un amor puro, a diferencia de las de sus parejas que solo satisfacían un deseo carnal, la conexión de los dos fue más allá, era una relación de alma. Un amor así no creo que lo encuentra cualquiera y aún que lo tuvieran que perder por los ojos de la sociedad, y por sus propias promesas tanto entre ellos como con sus parejas; no quita que experimentaron algo que para mí no es tan fácil de encontrar en el mundo: una conexión verdadera.

Para mí aquello que hicieron fue peor que lo de sus parejas, ya que su conexión los iba a seguir cazando en lo más recóndito de sus corazones y que no iba a perderse esa tristeza de lo que pudo haber sido. In the Mood For Love es una película que encontré en uno de mis momentos más solitarios, y al principio me llamo la atención el uso de colores y la sonoridad que vi dentro de un video, y al verla no me decepciono, no solo en lo visual sino en la historia. Pude conectarme con ella al sentirme identificada con el vacío de estar solo y sentirse observado aún cuando haya tantas personas. La forma en la que se nos presentan las acciones cotidianas de los individuos y todas las situaciones en donde los personajes principales juegan con la idea de ser sus parejas para entender como es que funcionaba la infidelidad y su eventual enamoramiento uno entre el otro por estos intercambios, demuestran lo frágil que es lo humano y los sentimientos, y que las relaciones y situaciones de la vida cotidiana son mucho más complejas de lo que uno ´puede llegar a pensar.

No puedo evitar sentir profundamente en donde van a rentar un cuarto solamente para escribir y estar en compañía del otro, sin ningún ojo que los juzgue, se me hace de las cosas más poéticas que jamás he visto y creo que nunca ninguna escena romántica se comparará para mi a esa, por que es lo más profundamente romántico que he visto en mi vida.

Ver The Act Of Killing fue demasiado para mí, no pude pasar la primera mitad de la película sin sentir que algo en mi interior se partía, la forma en la que veían sus asesinatos como una forma de ayudar a su nación y todo lo que conformaba eso, se sentía como si vivieran en un mundo paralelo al mío en donde la mentira era la verdadera verdad. Para mí, más que las imágenes que son sorprendentes, tanto como la felicidad en la que estos personajes platicaban de todas las cosas monstruosas que hicieron a personas probablemente inocentes, solo por control y poder, se me hizo extremadamente perturbador. Una verdad que no es inesperada por que muchas personas piensan que ellas son las buenas aún en lo más mínimo, así que ver algo llevado desde la violencia a eso, no me debería sorprender. Pero de cierta forma vivir en la burbuja de mi vida hace que eso parezca demasiado, como una pesadilla que me cuesta trabajo digerir.

No sé cómo las visiones de entre sociedades y culturas puede ser tan tajante y desgarradora como estas películas. Pero creo que en eso está la poesía, en como es tan real y todo lo que sucede es algo que bien podría pasarnos, pero que al vivir en otra cultura y época no vivimos como se muestra en la pantalla.

Y bueno… Paterson es la única película que no pude ver, jeje.

LEO STEPHEN SEGURA LUCAS

In The Mood of Love es una película que no sé por que no había visto antes, realmente te toca el alma, no sé si porque yo personalmente busqué mis propias emociones en ella (que quien sabe, igual y también es la intención) a pesar de que incluso mis vivencias no tienen tanta relación con la historia es algo que simplemente mi cerebro quiso hacer. Me da sensaciones de nostalgia, como un recuerdo y que quizá es por la ambientación en los setentas, da la sensación de que es algo que no se puede cambia, es una historia trágica y creo que realmente conecta con quien la mira. Quisiera verla con mi novia la verdad, siento que es una película para ver con alguien, quizá para sollozar en el hombro de alguien, para Paterson ya cargaba con una imagen de mi cabeza por quien la hace (Jim Jarmusch) conociendo películas previas de este director con sus personajes introvertidos y de pocas palabras, no sabía de la existencia de este film y se me hizo muy linda, es quizá una ilustración del poema Paterson que  justamente habla de la vida cotidiana de los ciudadanos de Paterson, y justamente la película va de un tipo que recopila algunas conversaciones ajenas para crear sus poemas, es una película muy bonita y que me da cierta calma y con un giro radical viene The Act of Killing que es un documental de la purga de comunistas  en indonesia, ya durísima la premisa, asusta mucho como algunas personas se enorgullecen de la forma en la que mataron en aquellos tiempos, lo cuentan con una calma que da miedo y por más que  uno trata de ver un punto neutro en estos casos de homicidio es complicado llegar a verlo, se les considera héroes y crearon esta “libertad” en el país, incluso hay una parte que me aterró que es que dicen que matar es algo terrible, pero que puedes hacerlo sin problema siempre y cuando tengas una buena excusa y que el mundo esta lleno de gente como ellos, solo que ellos han elegido dar la cara por sus actos. Creo que en el fondo puede que sea cierto, es una historia mas que de indonesia, de nuestra especie.


PATERSON


CHRISTOPHER LAGUNAS BAUTISTA 


Hasta este momento, esta película ha sido mi favorita de las que hemos visto durante el curso, y estoy seguro de que la volveré a ver muy pronto. 


Siempre me ha maravillado el poder que tiene el cine para crear historias de recuentos de la vida cotidiana y que logre darle un valor a todo lo mundano hasta el punto de conmovernos, porque a diferencia de otras ficciones, aquí se muestra lo que realmente es nuestra vida y en lo que se resume: pequeños momentos fugaces que a medida qué pasa el tiempo, sin darnos cuenta, van consumiendo nuestro tiempo y lo que somos, y es que, la vida es un viaje sin retorno por el que todos estamos pasando a cada momento, pero el poder apreciar por un momento a través de una producción cinematográfica lo esencial de la vida, los detalles y regalos que se nos presentan en lo inesperado de nuestros días, eriza la piel y nos hace suspirar; de pronto ya no es una vida ordinaria, es un lugar lleno de emociones y sensaciones, es una vida llena de oportunidades y eso me parece realmente bello.


Respeto mucho a la poesía por el ingenio que tienen las mentes que la crean, pero además por lo existencial y compleja que es su lectura, aunque al ver esta película el acercamiento que se tiene con la escritura lo vuelve muy accesible, ese miedo o inseguridad hacia este arte logré tratarlo y darme cuenta de que en realidad es algo que habita en todos nosotros, la poesía es una traducción de todo aquello a lo que tratamos de darle una respuesta y carcome nuestro ser; este lenguaje es complejo de leer y entender al igual que lo es el tratar de ver lo esencial de nuestros días, quizás en eso radica su brillo y lo enigmático que la compone.


Me gustó mucho la interpretación de Adam Driver porque llena de emoción las palabras que dice, el lugar en el que habita y el objetivo de la película, no conozco al director que creó la película, pero me encantó su trabajo y el de todos los involucrados, me dejó pensando y me hizo abrazar lo que hoy tengo.


WENDOLYN KENIA OROZCO FONSECA 


IN THE MOOD FOR LOVE

No creo que los recuerdos pierdan color con el tiempo, solo cambian de matices. 

¿En qué tiempo se encuentra la memoria? La memoria no es algo que deja de existir cuando aquello que físicamente la sostenía desaparece, sino que camina a nuestro lado. In the Mood for Love, incluso antes de poder verla, ya estaba en mi memoria, perteneciente a bocas que la recomendaban álgidamente o a protestas por no haberla visto antes. Entre refunfuños y desinterés vi por primera vez la película. Pero esta no me contó la historia de dos personas y los diálogos no tenían una conversación que yo pudiera seguir. Esta primera vez, solo escuché voces del pasado que hacían del acto de ver, una tarea a cumplir, por lo que mucho antes de llegar a los créditos, la película había terminado para mí. La segunda ocasión, vino atada a una tercera, cuarta e incluso quinta vez. O al menos eso decía mi historial, pero realmente es como si todas esas horas se fusionaran en un largometraje que aún no he terminado de ver. Le película cuenta memorias que yo no sabía que tenía o podía comenzar a extrañar.


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